lunes, 7 de diciembre de 2015

Con Chándal y a lo loco


      Con chándal y a lo loco, o como decía la cupletista Martirio, con chándal y tacones, “arregla” pero informal.

     Ya ni los mafiosos visten con buenos trajes y zapatos italianos, basta ver algún capítulo, de la por otro lado, excelente serie Los Soprano. ¿Dónde quedaron la elegancia de Al Capone, y su archienemigo Eliot Ness? Ya hasta los matones se ponen cómodos con su chándal para realizar sus extorsiones, o liquidar a sus enemigos. Que falta de respeto para las víctimas. Si en alguna ocasión viene un asesino a sueldo para liquidarme, preferiría verlo con un elegante traje, antes que con un chándal y luciendo un “cadenon” de oro. Morir, moriría igual pero al menos con estilo, que carajo.

     No se trata de una crítica al uso del chándal. Por mí que cada uno vaya como quiera, faltaría más. Sin embargo es algo que nunca he entendido. ¿Qué tienen de cómodo un chándal?

     Actualmente no tengo ninguno en mi armario, bueno, en realidad si tengo uno viejo que lo utilizo de tanto en tanto para hacer algo de deporte, pero fuera de esa actividad específica, su lugar habitual es el armario, y concretamente el fondo, fondo, fondo…”Del to”.

     Supongo que hoy en día los gustos tanto femeninos como masculinos han cambiado. Las féminas se deben sentir más atraídas por un machote sin afeitar, con un buen chándal y una gorra de béisbol colocada adecuadamente con la visera hacia detrás. ¿La visera sirve para que el sol no te moleste en los ojos?...Si claro, pero si la llevas bien puesta ya no eres “Guay”. Imagino que utilizar las cosas de un modo que tenga sentido está completamente pasado de moda.

     Me encanta la imagen de un cincuentón en chándal, intentado aparentar con su vestuario, sus gestos y su modo de hablar, que tiene solo veintitantos años. Es una imagen muy entrañable y conmovedora.

     En cuanto a los gustos de los hombres de hoy en día, ¿Quién desea ver a una mujer elegantemente vestida, pudiendo deleitarse con la bella imagen de una dama en chándal? El otro día me crucé con una señorita que portaba un vestido negro y unos zapatos de tacón que resaltaban sus largas piernas, y sentí deseos de vomitar. No puedo apartar esa asquerosa imagen de mi cabeza. Por suerte se celebraba un concurso de baile de reggaetón cerca, y pude disfrutar de la visión de decenas de elegantes mujeres con bonitos chándales.

     Podemos ver, y no es broma, gente vestida de chándal en las bodas. Eso te da la idea del respeto que sentimos ante los contrayentes que nos han invitado a su acto matrimonial. Si yo fuese un diseñador de moda famoso, inventaría el chándal de boda. Seria blanco, por supuesto. Eso sí, con algunas cenefas y adornos para darle un carácter nupcial, y como colofón unas bonitas deportivas de tacón.

     Al novio podríamos ponerle un elegante chándal negro, y sustituiríamos la corbata por una bufanda de su equipo de futbol preferido. Así estaríamos frente a una celebración moderna, divertida, y muy cómoda.

     Ya puestos, el banquete se podría ofrecer en un Mc Donalds, y los presentes a los novios los podríamos sustituir por los regalos que nos ofrecen en los Happy Meals. Esto también sería más cómodo para nuestros bolsillos, y muy práctico ya que estamos idolatrando la comodidad por encima de otras consideraciones.

     Gran invención el Chándal, con esta prenda podemos sustituir absolutamente todas las demás de nuestras vidas.

     VIVA LA COMODIDAD!!!





10 comentarios:

  1. Jaja, Oscar, lo que me he reído con este artículo. Ahora, lo raro es ver a hombres como nosotros, arreglados y luciendo, algunos días, una buena corbata alrededor del cuello. Somos los rara avis, jaja ; )

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    1. Bueno Ramón, como ya hemos comentado muchas veces, es cuestión de vestir como te sientas mejor. No se trata de ser más o menos que nadie.
      Además es también un tema de gustos personales. Ser un rara avis no me preocupa en absoluto...jajaja.

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  2. Noto, por evidente, la ironía exacerbada de tu entrada.
    Siento una terrible atracción por las damas bien vestidas, la falda no es de uso, eso es obvio, sobre todo cuando las temperaturas son frías; el pantalón sustituyó esas prendas de vuelo, de tubo, plisadas, cortas, largas,de tablas. Pero en esta sociedad no priva lo alternativo, lo que no lleva nadie, lo que no está al uso uso, lo que no es moda.
    Yo también vi no hace mucho a una muchacha bien vestida de negro conjuntado de blanco,blusa, falda y un pañuelo con una chaqueta. Me quedé prendado, enamorado en su presencia. Hacía tiempo que no veía a una con ese estilo.
    Ya no es el chándal, si no el tipo de chándal y los momentos para lucirlo. Hay ropa deportiva e informal que luce más que uno de esos. Pero te diré también una cosa: Los políticos y los jupies ejecutivos y los vendedores de seguros ,nos han engañado tanto, que ver a alguien con traje de chaqueta y corbata por la calle sin boda as la vista, crea cierta desazón a nuestros sentidos y cierta desconfianza.
    Lo que ciertamente me da repelús es ver esas gorras al revés, los pantalones"Cagaós" enseñando tangas y calzoncillos y las gafas de sol en interiores de establecimientos o dentro del metro. Son anacronismos que hacen pensar sobre la utilidad de las cosas y la perdida de la razón y el gusto de nuestros prójimos.
    Una entrada reflexiva con la que estoy totalmente de acuerdo

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    1. Gracias por comentar Francisco.
      Como bien dices es una reflexión Irónica. Y como señalé en el texto, yo creo que cada uno puede vestir como quiera.
      En cuanto a lo que dices sobre el uso del traje, eso daría para otra reflexión, ya que un banquero, político, o vendedor de seguros (salvo excepciones) con su traje protocolario, puede ser cualquier cosa, menos elegante.
      Un abrazo, amigo.

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  3. Ha sido una lectura con momentos graciosos y no por ello carentes de razón. Es cierto que cada uno ha de ir como más cómodo o identificado se sienta. Yo tengo la suerte de ver muchas mujeres bien arregladas en el entorno laboral, y es que hay que asociar a cada cosa el uso adecuado, como el chándal o ropa deportiva para hacer deporte o quizás para ir al campo en familia o con amigos.

    Sobre los mafiosos...me he acordado tanto de la película de los intocables al mencionarla, como de las maravillosas cintas que Scorsese le dedica al mundo del crimen, donde predomina la elegancia en la vestimenta. Si Vito Corleone hubiese vestido un chándal en toda la película del padrino, más de uno nos habríamos tirado de los pelos jaja. Un saludo.

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    1. Gracias por comentar José Carlos. Evidentemente la reflexión es una caricatura humorística. Sin duda cada uno debe vestir como mejor le parezca.
      En cuanto a Don Vito vestido con Chándal, sin duda mucha de la magia del padrino se habría perdido…Jajaja.
      Un abrazo, compañero.

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  4. Veo que el chándal no te gustan mucho. Jiji. Bueno la ropa deportiva ha cambiado muchísimo, ya no se estilan las camisetas anchonas de propaganda. Ahora van todo con ropa repegadas para marcar figura.
    Y digo van porque yo tampoco soy de chándal, lo uso para hacer ejercicio y ya. El resto unos vaqueros cómodos.
    Me ha hecho reír tu entrada de hoy.
    Un besillo.

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    1. Jajajaja…Has acertado, digamos que no es mi prenda favorita.
      Sin embargo no se trata de una crítica en concreto al chándal. En realidad como ya he dicho en repetidas ocasiones, que cada uno vista como quiera. Yo no soy nadie para imponer mis gustos.

      Se trata de una reflexión humorística e irónica. Si te fijas, ya el mismo título es un guiño a “Con faldas y a lo loco “de Billy Wilder, maestro del absurdo.

      El verdadero fondo de la reflexión es sobre la comodidad que impera en nuestra sociedad actual, en la que él trabajo ha perdido su valor, para dar paso a la ley del mínimo esfuerzo.
      El chándal, es simplemente un hilo conductor para hablar del tema de la decadencia que nos rodea.

      En cuanto al tema de la ropa repito que se trata solo de una excusa para entrar en materia, sin embargo, hablando en ese plano, cada uno encontraremos cómodo un estilo de ropa según nuestra forma de ser. Por ejemplo todo el mundo debe afirmar casi como por ley que unos pantalones vaqueros (Tejanos, jeans, denin…etc) son cómodos, A mi particularmente no me lo parecen. El tejido es muy grueso, las costuras muy rígidas, y el roce se me hace desagradable. Encuentro más cómodo un pantalón más liviano, con un tejido más “Vaporoso” como unos pantalones de vestir, o unos chinos, que al llevar menos costuras y piezas, pesan menos, y son menos rígidos,

      Pero bueno, eso es solo mi opinión, además como ya he dicho no es lo verdaderamente importante de mi reflexión.

      Muchísimas gracias por comentar María, de verdad.
      Un fuertísimo abrazo.
      Pd. Me alegra haberte echo reír, en realidad, esa es la auténtica finalidad de este texto.

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  5. Pues no creas, hay muchos tipos de chándal, y algunos muy caros porque la marca marca la diferencia, valga la redundancia. LO de la gorra al revés ya es cosa de horteras, que no entiendo tu utilidad. La visera es para proteger los ojos del sol, por lo tanto su posición es aquella para la que ha sido diseñada la gorra, excepto si en una excursión bajo el sol ardiente, éste te pega en la nuca. Entonces tiene sentido voltearla hacia atrás.
    Yo creo que hay que vestir según la ocasión y la finalidad. Hay vestuario específico para cada momento. NO me imagino a un alpinista vistiendo un traje de Armani o alguien paseando por la playa con esmoquin. El chándal es una vestimenta muy cómoda especialmente pensada para hacer ejercicio e incluso, por qué no, pasear por la playa, sus aledaños y por el monte. Cuando yo voy al apartamento de la playa, lo primero que hago es cambiarme y ponerme un chándal "discreto", pero cuando salimos a pasear, de compras, a cenar y al cine, por supuesto me visto de calle, generalmente informal o "casual", como ahora se dice, que no significa que no se pueda ir bien vestido, e incluso elegante.
    Cuando trabajaba, vestía traje y corbata a diario. Y me gustaba pero tan pronto llegaba el fin de semana, eliminaba el agobio de la corbata y, de paso, opté por camisas "deportivas" o sport (que no sé por qué las llaman así, un pullover, jersey, una chaqueta o una cazadora.
    Recuerdo que cuando era niño la gente se arreglaba, se ponía "guapa" los domingos y días festivos. Ahora se ha invertido la cosa. EL traje ha quedado para los días laborables y para ocasiones especiales.
    Creo, Óscar, que lo importante es que uno se sienta cómodo y que la vestimenta que lleve sea práctica para la actividad que su portador vaya a desarrollar. Otra cosa es la estética. La vulgaridad y la horterada es algo congénito. Aquí también puede aplicarse aquello de "la mona aunque se vista de seda...", jeje
    Un abrazo.

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    1. Gracias por comentar Josep María.
      Como le dije a María Campra, el tema de la ropa era tan solo el vehículo de la reflexión.
      Me gustaría dejar claro, y si hace falta repetir mil veces, que cada uno viste como quiere.
      La reflexión trata sobre la “Comodidad”, de cómo prescindimos de arreglarnos para salir a calle basándonos en la “comodidad”, y como en nuestra vida cotidiana y trabajo se prescinde de lo correcto en busca de lo “cómodo”
      La ropa es tan solo un reflejo de nuestra actitud. ¿Para qué tengo que molestarme y hacer algo que no me apetece si lo que interesa estar cómodo? ¿Por qué levantarme de mi asiento en el autobús para que se siente una vieja si yo estoy cómodamente sentado? ¿Por qué esforzarme en buscar un piso si estoy cómodo en casa de mis padres? ¿Por qué intentar esforzarme y ser eficiente en mi trabajo, si estoy más cómodo sentado esperando que llegue la hora de volver a casa?... ¿Porque cocinar si es más cómodo pedir una pizza?
      ¿Por qué afeitarme, peinarme, y vestirme correctamente para asistir a una cita si yo estoy más cómodo en chándal?...además, al llevar goma, me es más sencillo llegar a mis partes nobles para rascármelas mientras me hablan.
      En cuanto a la ropa, ya que nos centramos en ese tema, no se trata de si un chándal es más caro, o no que un traje… Yo no mido la elegancia por el precio de la prenda…Jajajaja.
      Y lo dicho, que cada cual vista como quiera….yo lo hago.
      Un fuerte abrazo.

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