jueves, 10 de diciembre de 2015

Médium


      María estaba acongojada, todo le salía mal últimamente. “Sin duda alguien me ha echado un mal de ojo —se decía”.

     Nunca había creído en la parapsicología, pero era la única explicación que encontraba a lo que le estaba sucediendo. Siempre llegaba a la parada del autobús justo cuando este acababa de marcharse, cuando salía de casa con paraguas no llovía, y cuando no lo llevaba consigo, diluviaba. Pese a esforzarse más que sus compañeros de trabajo, nunca conseguía terminar a tiempo sus proyectos, debía quedarse a hacer horas extras sola en la oficina. Sus dos niños pequeños habían pasado la gripe ya varias veces ese invierno, y su marido acababa de perder su empleo después de veinte años en la misma empresa.

    —Tengo la solución María —dijo Amanda, una de las madres que esperaban junto a ella en la puerta del colegio.

    María la miro interesada, siempre le pareció bien escuchar un consejo. —Tú dirás.

    —Deberías visitar a Boris el médium. Él puede descubrir de donde vienen tus males, y ofrecerte la solución —dijo Amanda.

    Aquello sonaba ridículo, una mujer inteligente y moderna consultando a un médium. Sin embargo tampoco tenía nada que perder, así que aceptó. “Como mínimo será una nueva experiencia —pensó”.

   Ambas visitaron a Boris al día siguiente. La casa era pequeña, oscura, y repleta de libros. El médium las recibió con frialdad, con un aire místico que le confería el aspecto de un ser iluminado y conocedor de los misterios del más allá.

   —Pasad y sentaros —dijo Boris señalando una pequeña mesa circular con cuatro sillas.

    Una vez sentados, Boris observó en silencio a María. Sus ojos intentaron penetrar en la mente de la mujer. De pronto aspiró una gran bocanada de aire y habló:

   —Estoy en conexión con el mundo de los difuntos, veo acercarse a un hombre mayor con el cabello blanco —dijo.

   —Mi abuelo, tiene que ser mi pobre abuelito —dijo con tristeza María.

   —Sí, es el. Esta apoyando su mano en tu hombro y te mira con dulzura. Me está hablando de una fotografía que es muy importante.

   —Oh sí, tengo en casa una foto antigua de él.

   —Me dice, que sí, y que en ella no aparece solo.

   —Es verdad, también está mi abuela —dijo sorprendida María.

   —Tu abuela también te quiere mucho, acaba de entrar, pero esta triste.

   —Pero si mi abuela está viva, eso es imposible —replicó María.

  —No, no lo es, no es su alma difunta, sino que se trata de una proyección astral. Necesitaba comunicarte algo en ese plano dimensional.

   —Claro, tiene lógica, prosigue por favor —pidió a Boris.

   —Me dicen que siempre fuiste una persona noble, generosa, y de buen corazón.

   —Es cierto, tienen que ser ellos, por sus palabras se trata de personas que me conocen bien.

   —Pero están preocupados por ti, alguien te ha lanzado una maldición —dijo Boris.

   —De eso no hay duda, todo me sale mal desde hace un año.

   —Tienen la solución. ¿Confías en lo que ellos te van a decir? —pregunto el médium.

   —Por supuesto, por lo que me has descrito, y por lo que te han contado de mí, estoy convencida de que se trata de mis abuelos.

  —El mal proviene del dinero, debes ofrecerlo, gastarlo en sándalo para conjurar el remedio a tu encantamiento.

   — ¿Y cómo hago eso?

   —Silencio, tu abuelo me está hablando —increpó Boris.

   —Me da la solución. Le gusta esta estancia, quiere que le invoque una vez por semana y le ofrezca un ritual con sándalo, eso le dará fuerzas para deshacer tu mal de ojo desde su dimensión. Dice que no debes preocuparte de nada, solo de hacer lo que te pide.

   —Lo hare —dijo María, convencida de que por fin había encontrado la solución a sus pesares.

   La comunicación extrasensorial se cerró. Boris la miro con dulzura.

   —Me ha encantado hablar con ellos, son unas almas puras. Cada semana me traerás dinero para que pueda comprar lo necesario y realizar tu conjuro de salvación.

   —Claro, ¿Cuánto necesita? —preguntó.

   —Por ser tú, y porque quiero ayudarte, con solo doscientos euros a la semana tendremos bastante. Y empezaremos hoy.

   María agarró su bolso, llevaba doscientos veinte euros que necesitaba para hacer la compra de la semana, pero entregó a Boris la cantidad solicitada. Estaba plenamente convencida que era la mejor inversión que podía hacer.

   Entregar cada semana doscientos euros para su cura sería un gran sacrificio para su familia, pero merecía la pena. Confiaba en Boris, había acertado en todo lo que le decía plenamente, sin duda era un médium excelente.

   
    —Seguro que a partir de hoy todo va a mejorar… 








22 comentarios:

  1. Jajaja, Oscar, el relato tiene mucha mala leche. Que hijo puta el Boris este, se veía a una legua que era un falso de narices, jaja. Por desgracia ha habido muchos farsantes en este mundo, que han estafado a muchísimas personas. Yo creo en la "mediumnidad", creo que hay personas con capacidades distintas, aunque sean escasas, por qué no. Aunque si ya hay mucha parafernalia, llevan perejil en la bragueta o se las dan de chulos, echa a correr, jaja ; )

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    1. Jajajja. Sí, es cierto Ramón. Hay mucho farsante. En realidad no estoy seguro de que nadie pueda contactar con los muertos, pero bueno dejemos la puerta abierta por si acaso. Como dicen los gallegos las brujas no existen, pero haberlas hailas…O algo así.
      Muchos médiums trabajan como lo hace Boris. Solo hablan sobre vaguedades, y es fácil engañar a alguien que está dispuesto a creer.
      Si te dicen, que se acerca un ente que te quiere mucho, que es viejo, con mirada dulce y rostro tierno… ¿Quién demonios no piensa en su abuelo?
      Si luego añaden que tienes una foto de el… Que cosa más original tener alguna foto de tu abuelo en algún lugar de tu casa, ¿No?
      Cuando un adivino te define como…Trabajador, sincero, generoso, amante de los tuyos, ¿Alguien le contradice diciendo que él no es así, que se es vago, mentiroso, tacaño, y que odias a los que te rodean?
      Un saludo.

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  2. Qué hijo de su madre, el Boris. Por un momento pensé que María se daría cuenta de todo al aparecer la "proyección astral" de su abuela. Y encima como el muy borde le da coba diciéndole cosas tan bonitas sobre ella y los suyos, cualquiera le dice que no. Jetas como este hay muchos, por desgracia, que se aprovechan sin piedad de la gente con poca cultura o con grandes problemas. Ahora si, a tu Boris le reconozco un mérito: el de tener una respuesta rápida, porque lo de la abuela ha sido un puntazo, jeje.
    Me ha encantado tu relato, divertido y crítico a la vez, y tan fluido y ameno que da gusto leerlo. Un beso enorme

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    1. Gracias Chari.
      La verdad es que Boris ha sido rápido buscando la excusa para la abuela viva, pero por eso es un buen médium…Jajaja.
      Cuando engañas tienes que estar preparado para rebatir algo que no cuadre.
      Hay muchos Boris por el mundo, no solo como médiums.
      Un fuerte abrazo.

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  3. Desgraciadamente, esto existe en la vida real. Boris es una persona que se aprovecha de la bondad y lo que a la gente de a pie le preocupa. Juega con la psicología y los sentimientos. No hace falta, en esta época, ser ni un médium para que te engañen de esta manera (desgraciadamente es así).
    Buen relato.
    Un beso!

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    1. Gracias Rachel.
      Como le dije a Chari en el comentario anterior, hay muchos Boris por este mundo, y no todos son médiums.
      Nos podemos encontrar personas que a base de buenas palabras y tener vista para decirnos lo que queremos escuchar pueden desplumarnos.

      Un abrazo.

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    1. Si, la verdad es que es un buen elemento el amigo.
      Un saludo.

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  5. Ha sido una lectura sumamente interesante compañero, me ha encantado la parte en la que se habla de que el mal proviene del dinero y había de invertirse en sándalo. Le ha faltado al médium mencionarle que tenía semejante producto en oferta esa semana jaja. Hay tantas personas estafando a otras más crédulas, que cuando veo una tarjeta de un chamán, una médium o algo similar, no puedo evitar pensar en la de personas que caerán en sus mentiras y se dejarán un dinero que o bien no tienen, o como en el caso de la protagonista tienen pero porque es para la familia.

    ¡Un abrazo Oscar!

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    1. Gracias por el comentario José Carlos.
      Desde luego la gente es muy crédula, y estafadores como estos pueden dejarte sin blanca. Yo tengo un caso cercano de un amigo al que hace años le detectaron un tumor en el cerebro. El padre acudió a todos los médicos, y nadie le daba más de tres meses de vida.
      Encontraron un gurú que con unas plantas chinas le haría un tratamiento que le curaría.
      ¿Sabes lo que ocurrió?
      Que tras tres meses de un carísimo tratamiento que le costó la casa, el coche y los ahorros al padre de mi amigo (Y que conste que eran de posición económica holgada) este murió.
      Ya siempre he pensado que si tuviese la cura para el cáncer, y fuese una persona egoísta, ante un caso así, lo trataría a coste 0, eso sí, como sé que lo terminaría curando le hago firmar un documento al padre un documento notarial en el que me cede el 90% de sus posesiones el día en que los médicos certifiquen que está curado.
      Pero claro, para poder hacer eso tienes que poder curar el cáncer realmente, y un gurú ni de cerca puede hacer algo parecido.

      Un fuerte abrazo.

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  6. Y digo yo que de existir personas con capacidades intrasíquicas o extrasensoriales de seguro no lo harían público y mucho menos solicitarían 200€ a la semana para sándalo y otras florituras (los hay que todavía se cortan menos y piden más pasta...). !Que fácil que te lo pintan, poder ver la luz de los difuntos en cualquier momento y lugar! Y luego, caja.
    Me ha encantado, Oscar. Muy aguda tu destreza narrativa acompañada de una fina ironía.
    Un abrazo

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    1. Gracias Marisa de verdad por tu comentario.
      Esos entre comillas “Psíquicos” no son más que embaucadores con mucha labia, y sentido común para analizar a las personas y decir lo que estas quieren oír.
      Un fuerte abrazo.

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  7. Crédulos somos un rato todos. ¿Quién a dicho que no?
    Vamos a ver, a este gurú de pacotilla se le ve venir según vas leyendo, sabes que va a poner el cazo a la primera de cambio, y así es. Yo esperaba que esa clienta moderna del siglo XXI iba a mandarle a hacer puñetas; pero mi sorpresa ha sido mayúscula cuando ha sacado la pasta y ha hecho la primera donación para su curación.
    ¡Bien! ¿Cuantos gurús mediaticos de "teletienda" nos venden productos que no necesitamos?¿Cuantos gurús políticos de casta, nos veden promesas a bajo costo? sólo nos cuesta un voto cada cuatro años. Y caemos siempre, por desgracia con los mismos perros con distinto pedigrí.
    Gurús económicos que te convencen para que inviertas en bonos o preferentes. Grús empresariales que te convencen para que rindas más con menos sueldo so pena de todas las penas del infierno del paro...
    Podríamos seguir, pero este no es mi blog y no quiero invadir.
    La verdad Oscar, estás últimamente sembrado y revolucionas a las masas con tus entradas...Y a mi me encantan estas entradas que como buen torero nos presentas para que como yo, entremos al trapo.
    Todo un placer leerte amigo.
    Abrazo.

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    1. En primer lugar Francisco, tienes todo mi permiso para extenderte cuanto quieras, si lo ves necesario lo firmamos ante notario…jajajaja.
      Como ya he comentado antes, en este caso nos encontramos ante un gurú embaucador que ejerce como médium, pero no hay duda alguna que los podemos encontrar en todos los ámbitos de la vida. Banqueros, políticos, y demás fauna que anteponen sus intereses ante los de los demás. Ellos no tratan de llegar al empate, buscan la victoria, derrotarte, sacarte hasta la última gota de tu sangre, y al finalizar por buscar el placer propio, si pueden te humillan.
      Tal vez deberíamos despertar y ser más precavidos ante las obviedades que nos quieren mostrar como si fuera un descubrimiento suyo.
      No son más que “trileros”
      Un fuerte abrazo, amigo.

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  8. La verdad es que la gente le echa mucho morro. Nunca he entendido como la gente tiene tanto morro y como pueden aprovecharse de los más desfavorecidos, incultos o desesperados. Aunque si lo piensas bien, hay políticos que también hacen eso. Jijiji.
    Un besillo.

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    1. Jajajaja…claro que si María.
      Hay que tener cuidado frente a esos “listos”. Nos regalan el oído con lo que queremos oír, para luego vaciarnos la cartera.
      Como ya dije, si nos encontramos en un momento de debilidad y un gurú nos explica que los astros le dicen que somos honestos, generosos, que somos trabajadores, que nuestra nobleza es grande…Ya nos ha ganado.
      Un abrazo.

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  9. jejeje Yo me río pero la verdad es que me da penita de los que se tragan estos cuentos. Claro que cuando uno está desesperado se agarra a un clavo ardiendo. =/
    Un abrazo.

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    1. Si es cierto. Y como muchos saben que la gente necesita agarrarse a ese clavo ardiendo, se lo proporcionan. Eso sí, por una buena suma de dinero.
      Gracias por comentar Soledad.
      Un abrazo.

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  10. Imagino que cuando una persona está desesperada y no encuentra remedio para sus males, acepta cualquier solución que le den, por disparatada que sea. Yo habría estado de acuerdo en todo hasta el momento de pedirme los doscientos euros semanales. En ese instante hubiera creído mucho más en las casualidades desafortunadas que los males de ojo jajajajja.

    Un relato lleno de ironía fina, Oscar. Muy bueno!!

    Un abrazo y feliz tarde de viernes.

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    1. Muchas gracias por comentar y por tus palabras, Julia.
      Yo también pienso que cuando alguien está desesperado acaba creyendo al primer estafador que se le acerca y le promete la solución a sus problemas.
      Un abrazo y feliz viernes también.

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  11. Qué mala es la desesperación y que injusto es el que se aproveche de ella.
    El problema es que hay muchas personas desesperadas que caen en este tipo de trampas, y no se dan cuenta hasta bien tarde del error.

    Muy bueno Oscar, un fuerte abrazo!!! :)

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    1. Gracias Irene por tu comentario.
      La desesperación te quita cualquier sentido lógico de la cabeza. Muchos como Boris lo saben y viven de eso. Una pena pero este relato pese a ser ficción, seguro que está ocurriendo en alguna parte del mundo ahora mismo.
      Un abrazo.

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