domingo, 20 de diciembre de 2015

Navidad en el frente



Las Ardenas, 24 de diciembre de 1944.

El sargento “Maldad” continuaba gritando y lanzando puntapiés al aire pese a que el último de los hombres de nuestro pelotón había alcanzado ya la cima de la colina.

El espectáculo era desolador. Una pequeña granja destruida, y dos niños alemanes con su abuela calentando un triste caldo de hierbas en una hoguera.

Algo cambió en aquel hombre. “Maldad” nos pidió nuestras raciones de campaña y las chocolatinas. Sin mediar palabra se las entregó. Vi por primera y última vez su sonrisa. Desde aquel día para nosotros se convirtió en el sargento “Claus”.


Micro relato aportado al concurso del círculo de escritores:
http://elcirculodeescritores.blogspot.com.es/2015/12/concurso-de-microrrelatos-navidenos-ii.html

29 comentarios:

  1. Un acto de bondad para la fecha señalada, en zona de guerra, hasta el ser más hostil puede sentir compasión y detectar inocencia en el frente enemigo. Muy bueno, Oscar.
    ¡Abrazo, Compañero de Palabras!

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    1. Gracias Edgar.
      Por lo visto el sargento “Maldad” tenía su corazoncito pese a ser duro con su pelotón.
      Un abrazo, compañero de letras.

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  2. Muy bonito y cargado de ambiente navideño. Genial.
    Un besillo.

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    1. Muchas gracias por comentar María.
      Celebro que te haya parecido bonito.
      Feliz navidad, amiga.

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  3. Un maravilloso cambio el que experimenta el Sargento "Maldad" aunque... quizá en el fondo nunca fue tan malo, sólo era apariencia.
    Un beso enorme, Óscar

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    1. Muchas gracias por tu comentario Chari.
      Claro que no, el sargento “Maldad”, ahora conocido como “Claus” nunca fue malo. La imagen de duro, y sus exigencias para con el pelotón, solo tenían un fin, salvar la vida a sus hombres.
      Un abrazo, y feliz navidad.

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  4. Muy bien descrito. En un ambiente tan duro como la guerra encontrar un gesto de ayuda es inapreciable.

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    1. Muchas gracias por comentar Myriam.
      La verdad es que en situaciones límites, siempre hay cosas que sacan lo mejor de nosotros. Siempre que lo tengamos dentro, claro.
      Un abrazo.

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  5. Se ve que todos tenemos un ángel y un demonio dentro y cada uno sale a dar la cara dependiendo del momento o la necesidad. Genial relato mi amigo Besitos navideños

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    1. Muchas gracias Mercedes. Tienes razón todos tenemos nuestro lado bueno y malo interno. La diferencia es qcual de ellos sale más asiduamente.
      Un abrazo.

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  6. Después de todo sí que existen los milagros, aunque sean pequeñitos y de "andar por casa" :))
    Precioso micro, Oscar, muy acorde con el espíritu de las fechas.
    Un abrazo!!

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    1. Gracias Julia. Los milagros pequeñitos son muy importantes, ya que se dan cotidianamente, los grandes milagros se producen solo de tanto en tanto.
      Un abrazo.

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  7. El espíritu de la Navidad impera en estas fechas en las que todos parecemos olvidar rencores y malos rollos.
    No se lo que me pasa pero estoy como poseído por ese espíritu...¡Que Dios os bendiga!¡Os amo a todos de forma entrañablemente exagerada! ja,ja.
    Un abrazo Oscar

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    1. Igualmente Francisco, Amigo.
      Feliz navidad.
      Un fuerte abrazo.

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  8. Un poco de bondad, para contrarrestar la locura y el salvajismo que despierta en los hombres la guerra.

    Buen relato.

    Saludos.

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    1. Gracias por tu comentario Julio David.
      Es en las peores circunstancias donde sacamos lo mejor de nosotros mismos.
      Un saludo.

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  9. El Sargento Claus! Que encantador relato dentro de la fría guerra. Beso.

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    1. Gracias Tania.
      La verdad es que el sargento no era tan malo como parecía.
      Un abrazo.

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  10. Se ganó el nombre con el que después se recordó su bondad. Hasta en la guerra la "maldad" deja de serlo ante una muestra de caridad.
    Me ha gustado mucho Oscar.
    Feliz Navidad!!

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    1. Muchas gracias Mila, celebro que te haya gustado.
      Siempre hay un poco de luz, incluso en la guerra.
      Un abrazo.
      Feliz Navidad

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  11. El día que en una guerra dejen de existir estos actos, vestigios de la única humanidad que puede atisbarse en todo conflicto bélico, sí que se habrá perdido todo. Un saludo compañero.

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    1. Nunca hay que perder la confianza en la bondad de la gente, Estén en la situación en que estén
      Gracias por comentar, Compañero.
      Un abrazo.

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  12. ¡Muy bonito Oscar! Hasta en la guerra se puede ver lo que queda en el corazón de las mujeres y hombres. Más que un acto de solidaridad es un acto de humanidad.

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    1. Muchas gracias Sergio. Sin duda hay momentos que por duro que seas no puedes evitar ablandarte.
      Un abrazo

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  13. Es muy bonito Oscar, necesitamos más actos de este tipo para contrarrestar la realidad de las masacres que se cometen en las guerras.
    Hasta un hombre apodado Maldad, en algún momento puede sentir compasión.

    Un abrazo.

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    1. Gracias por comentar Irene.
      La verdad es que el el fondo el sargento Maldad no hacia honor a su nombre.
      Un abrazo.

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  14. Conmovedora historia que nos recuerda que no hay absolutos.

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  15. Un hombre en una guerra mala se convierte en malo... pero desde el interior la humanidad aflora.
    Un abrazo!

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  16. El sargento Claus, que original!!:D
    Me ha gustado Oscar, un saludo y espero que hayas tenido unas felices fiestas!!
    ;)

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