martes, 22 de diciembre de 2015

Si es blanco y en botella, no puede ser leche



     La presente reflexión está basada en un hecho completamente real, aunque pueda parecer surrealista.

       Esta mañana me encontraba en la parada del autobús esperando. La calle estaba completamente desierta, tan solo una mujer, que se acercaba lentamente portando lo que parecía una bolsa de basura. Cuando llegó a mi altura e intercambiamos los educados buenos días, ella comenzó a mantener conmigo una conversación trivial. Hay que ver cómo está el tiempo, ¿Hace mucho que no pasa el bus?, el transporte público está fatal, y un largo etcétera.

       Todo normal y corriente hasta que poniéndose muy seria me preguntó:

       —¿Qué tienes para mí?

       —¿Disculpa? —le pregunté extrañado.

       —Tienes algo que necesito, entrégamelo ahora —insistió.

       —Perdona, pero creo que te equivocas de persona —repliqué.

       —No, sé que eres tú. CNI, ¿Te suena?

       —¿CNI, centro nacional de inteligencia? Te aseguro que te estas equivocando.

      —No, no me equivoco, necesito que me entregues lo que tienes para mí —me repitió varias veces.

      El autobús llegó y me dispuse a subir mientras ella seguía insistiendo. Cuando comenzó la marcha del vehículo, la observé por la ventanilla. Ella continuaba mirándome fijamente desde la parada con aires de haberse quedado completamente contrariada.

       Repito que no se trata de un relato, es completamente real. Mientras continuaba con mi viaje, no pude evitar reflexionar sobre lo ocurrido. “¿Es una loca, una perturbada, o es realmente alguien del CNI? —me cuestionaba”.

       No creo que fuese ninguna agente secreta, porque de ser así, nuestro servicio de inteligencia tiene que estar muy, pero que muy mal.

       Los que me conocen saben que mi modo de vestir es clásico, casi siempre con trajes oscuros, camisa blanca y corbata, pero de ahí a confundirme con James Bond va un largo trecho.

     ¿Los agentes secretos deben llevar un cartel en la frente donde indiquen que lo son? ¿Sería un buen agente secreto alguien infiltrado de esmoquin en una reunión de un grupo terrorista? No creo que alguien vestido como para ir al casino royal pasase desapercibido en una manifestación de “No a la guerra”. Eso puede estar bien en las películas, pero no en la vida real.

     Un buen agente secreto debe parecer cualquier cosa menos un agente secreto. James Bond en el mundo actual sería un pésimo miembro de un servicio de inteligencia competente.

     Entiendo que en las películas se opten por arquetipos para que ya desde el inicio de la misma los espectadores tengamos claro quién es el gánster, el espía, o que pareja de desconocidos son los que se van a enamorar. Pero en la vida real no puede ser así.

     En el mundo de los espías nada debe ser lo que parece. ¿Blanco y en botella?...Es cualquier cosa menos leche.



13 comentarios:

  1. Si ha sido real lo que te ha pasado creo que la persona que te dijo eso no era normal o estaría perturbada. Pero claro en su mundo irreal pudo confundirte de verdad con un miembro del CNI.Un saludo

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    1. Sin duda era una persona desequilibrada, pero juro que no lo parecía.
      Gracias por tu comentario María del Carmen.
      Un saludo

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  2. Oscar. debiste utilizar el Aston Martin. Eso de viajar en autobús como un vulgar peatón no va con tu estilo.Para ello debiste ponerte más acorde: Tejanos rotos y caídos, zapatillas con lengüeta por fuera y camisa zarrapastrosa.
    Vas a tener que realizar un curso de reciclaje de espías. Por otro lado te diré que nuestro enlace sigue esperando con la bolsa de basura que serviría para camuflar el potente equipo de trasmisiones del que tenías que hacernos entrega. El próximo fallo que tengas, deberás auto-destruirte.
    Un abrazo. Pero por favor destruye esta entrada, pues es información confidencial que podría caer en manos de enemigos del estado.

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    1. Si Francisco, lo único es que había destrozado el Aston Martin en una persecución a unos agentes del Dr. No. Las nueve chicas en biquini que habían pasado la noche en mi cama me robaron la cartera, y solo tenía unas pocas monedas para el autobús.
      Perdona, pero un Dandi ingles no va en tejanos rotos caídos, zapatillas con lengüeta fuera y camisa zarrapastrosa. Yo voy a todos lados en esmoquin y “Zapatofonos” brillantes.
      Otro día me enviáis un enlace de metro setentaicinco, con medidas de 90-60-90 en lugar de una mujer corriente con una bolsa de basura. Tenéis que destinar más presupuesto a los agentes secretos, que os lo gastáis todo en sobres con dinero B para los dirigentes…Jolines.
      Por cierto, el equipo de transmisiones ya se lo he vendido a los albanokosovares.
      Este mensaje se autodestruirá en 3…2…

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  3. Oscar, no estás autorizado a publicar esta entrada. Pones en jaque la seguridad nacional.

    (Sí, es bastante surreal).

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    1. Es igual...Ahora trabajo para la CIA...Jeajajaja.
      Si, ha sido muy...muy raro.
      Un saludo

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  4. Jajajaja me imagino la situación y si me pasa a mí no sé lo que hubiera hecho. Jajaja no puedo parar de reir.
    Vaya cosas te pasan.
    Un besillo.

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  5. !Qué cosas pasan en esta vida! Un día rutinario se puede convertir, en cuestión de segundos, en el día más feliz o más desastroso de tu vida. Esa mujer podía ser muy bien el "pequeño Nicolás" disfrazado, jaja.

    A veces, la línea que separa la cordura de la locura es muy fina.

    Un abrazo, amigo, y que pases unas muy felices fiestas sin espías rondando alrededor.

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  6. Que bizarro todo!!jaja a saber que llevaba la señora en la bolsa de basura, me he quedado con la duda!!xD Si por algún casual la vuelves a encontrar queremos segunda parte Oscar!!;)
    Un abrazo y felices fiestas!!

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  7. Jajaja una auténtica experiencia para contar. Yo creo que llevabas aspecto de detective y la confundiste, a saber, si en la bolsa llevaba su traje de princesa rusa y quería que le dieras un pasaporte falso.
    Gracias por contarnoslo.
    Un abrazo y felices fiestas!

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  8. Ay por favor Oscar qué ataque de risa que me ha entrado, jajaja
    No sabía lo de tu pluriempleo, Agente 007.
    Qué cosas más extrañas nos pasan a veces, pero son anécdotas geniales.
    Un abrazo y aprovecho para desearte Feliz Navidad!!! :)

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  9. si es que el que tiene percha... jajajajaja

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  10. Hacía tiempo que no me leía esta entrada y al volver a leerla, me he reído como un enano. Muy bueno Oscar! A ver cuando vuelves! ; )

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